09
Oct
15

Crónica de una Mujer Maltratada

Nota del autor: La siguiente es una crónica ficticia basada en eventos reales que ocurren en Lima, Perú, en el que se usan términos figurativos y del argot político propios del lugar.

Día: Lunes.Mujer Maltratada

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 6 AM

La mayoría de la población de capital despierta y se entera, por la cadena de TV, de un vídeo en donde se observa que un hombre golpea salvajemente a una mujer. El vídeo es muy revelador y explicito en su contenido, sin embargo los canales de TV lo transmiten sin editarlo, ni aplicar el Blur en las imágenes o partes inapropiadas de ellas.

En el video se ve que el hombre arrastra a una mujer, totalmente desnuda, tirándola de los cabellos por un largo pasillo y las escaleras de un Motel, dejando una estela de sangre sobre el piso. Una vez afuera, el hombre le da de puntapiés por todo el cuerpo de la indefensa mujer, quien solo atina a interponer instintivamente sus manos y brazos para protegerse de la andanada de golpes que van dirigidos su cabeza y vientre. Pero hombre enfurece aun mas, entonces se lanza y sentado sobre ella empieza a darle de puñetes en la cara o donde le caiga. Por los alrededores se ve a un tipo, manos en el bolsillo e impávido, observando el salvaje ataque.

Todos los conductores de los noticiarios de radio y TV, horrorizados por las imágenes, comentan condenando el abuso y piden el mayor escarmiento contra el agresor.

Día: Lunes.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 10 AM

A esa hora todos, o como bien dicen, todo el mundo, comentaba lo visto y/u oído en los noticieros acerca de la brutal paliza a la mujer. A esas horas los detalles del incidente ya eran el tema de conversación en las oficinas, fabricas, escuelas, universidades, mercados y cualquier otro lugar donde hubiera dos o más personas. Y la condena en sus comentarios era casi unánime, porque también existía un sector que por gusto, por naturaleza o por tener la mente distorsionada con tanta basura de la TV, apoyaban al agresor diciendo: “Él es el marido, por algo le pegó”, “Él es enfermito, toma drogas”, “De seguro que estaba borracho o drogado y no sabía lo que hacía”, “Que hacía la mujer en un Motel”, “Ella lo engañaba con otro, por eso…” etc.

Y como era de esperar, los llamados “twitters” empezaron a inundar las redes virtuales, primero de gente del mundo de la farándula y luego del Congreso, todos o casi todos condenando lo que se había visto. Los twitters de los congresistas iban, según los casos, desde el repudio hasta el pedido de la Pena de Muerte al abusador, a pesar que tal extremo castigo no era válido en el Perú. Pero no contentos con la ola de mensajes electrónicos, los figuretis de siempre salieron a las puertas del mencionado recinto sabiendo que afuera los esperaba una nube de reporteros que daban vueltas por el lugar como “moscas en muladar”.

Cinco mujeres, creyéndose dueñas del tema por su género, aparecieron en la puerta del Congreso y ante la arremetida de los reporteros, prefirieron invitar a uno de su simpatía y lo hicieron ingresar al Salón de los Pasos Perdidos. Allí, con las comodidades del caso, dijeron al unisonó: “Basta Ya! A la violencia contra la mujer” mostrando sus manos derechas enfundadas en guantes blancos, y una de ellas, la más alta, agregó de manera despectiva: “A esos hombres deben matarlos!”, mientras el reportero grafico sacaba fotos. Pero inmediatamente el recinto se volvió un alborotado gallinero, ya que el ejemplo de las “cinco chicas poderosas” cundió y cada congresista figureti hizo lo mismo, invitando a pasar al reportero de sus amores, y todos, desde diverso ángulos, condenaron el abuso sin importarles que “sus rabos de paja” fueran visibles debajo de sus vestidos, sacos o abrigos.

Día: Lunes.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 12 M

Los noticieros volvieron a repetir una y mil veces el video con sus imágenes de violencia y desnudos explícitos, no solo impropias para el horario sino para la cordura, buscando provocar el morbo en los espectadores con el sensacionalismo de la noticia. Esta vez en cada canal de TV o radio salieron al aire las declaraciones de los congresistas quienes con severo rostro condenaban la violencia contra la mujer, añadiendo que se hará justicia con mano dura para que no se vuelva a repetir. Los conductores de los programas, actualizando las escenas graficas, explicaron como la pareja, marido y mujer, habían llegado al Motel luego de una fiesta, y el marido por celos y el alcohol había atacado a su mujer. Añadiendo que el abusador estaba detenido en una celda de una comisaria del lugar y que en breve pasaría a la carceleta judicial y de allí a ver al jue

Farandula LimeñaDía: Lunes.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 10 PM

Los noticieros de la TV, luego de los programas en donde a diario se denigra la dignidad de la mujer y del ser humano, repitieron por enésima vez el video del abuso junto con  las condenas de los políticos que no habían alcanzado a pronunciarse más temprano. Solo que esta vez era el mismísimo Presidente y su esposa, la llamada “pareja presidencial”, los que daban sus declaraciones sumándose a la condena general. La primera Dama fue muy enfática en declarar que ese atropello no iba a quedar impune y felicitaba a la policía por tener al abusador en la cárcel. El presidente, además de decir que existían leyes que condenaban tal agresión, fue muy enérgico al afirmar que este era el ultimo abuso a la mujer que se cometía en lo quedaba de su gobierno.

Día: Martes.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 06 AM.

El maltrato a la mujer era noticia olvidada, ahora ya relegada a los noticieros de la farándula, los que se encargaron de banalizar el tema con suposiciones o bromas de muy mal gusto que muchos espectadores celebraban.

Día: Martes.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 12 M.

Los noticieros informaron, como primera noticia, que el abusador ya había salido libre en horas de la mañana, amparado por el Habeas Corpus interpuesto por su abogado y aceptado por el fiscal y el juez.

En las calles la indignación fue general. No solo los que tenían tres dedos de frente y sentido común, sino sangre en la cara sabían que allí se había cometido una “injusticia legal”, un latrocinio judicial, oleado y sacramentado por dios y el diablo en antinatural contubernio.  No, no era una violación, sino un apestoso contubernio entre el poder legal y el agresor.

El Sagrado Recinto del Congreso tembló de la ira y las “cinco chicas poderosas”, guantes blancos en mano, vociferaron contra tal injusticia, olvidándose de que años antes habían avalado las estilizaciones forzadas a cientos de mujeres campesinas y, además, hacia solo unos días, habían condenado el aborto por violación por ser una aberración moral contra la vida y las buenas costumbres. Solo que esta vez las “cinco chicas poderosas” se vieron reforzadas por su lideresa, quien olvidándose que había cerrado sus ojos chinitos ante un abuso contra su madre, mucho peor que el del video cometido por su padre, declaró que era el gobierno de la “pareja presidencial” el culpable de tal injusticia y atropello a la ciudadanía y pidió una comisión investigadora del Congreso y la interpelación del ministro de Justicia, que sus amigas se encargaron de tramitar.

En las calles y en todo recinto popular la gente comentaba agriamente la puesta en libertad del abusador.

Día: Martes.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 6 P.M.

Los noticiarios de los medios ya habían olvidado el tema del abusador y su libertad, ahora hablaban, en términos condicionales, acerca de un escabroso, pero supuesto, tema de la fidelidad conyugal en la pareja presidencial. Luego gran parte de la población, especialmente de la clase media y pobre, se adormeció con los shows de la TV en donde en una aparente competencia deportiva, grupos de jóvenes, hombres y mujeres, muy saludables y atractivos, competían en juegos de aptitud físicas. Todo eso, sazonado con los obligados enredos amorosos y sexuales entre ellos, parte indispensable del guión del programa, compitiendo subrepticiamente en quien era más cínico, desleal y sinvergüenza. Claro, lo subrepticio no era una casualidad sino el kit del programa en manipular y corromper las mentes de los millones de espectadores, con un solo propósito: destruir los valores y convertir a esa audiencia en seres sumisos y manejables a los designios de los dueños de los medios.

En el Congreso, una vez aceptada el otro show mediático-político, el de la Interpelación y la formación de una Comisión Investigadora, aprobadas rápidamente, los congresistas se fugaron del trabajo.

Día: Martes.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 10 P.M.

Los noticiarios transmitieron por la TV, en imágenes y palabras, los detalles de la decena de muertos en las carreteras ocurridos durante el día, además de las violaciones de padres, padrastros y sujetos pedófilos contra menores de edad y/o mujeres. Aderezados con los escándalos entre vedetes, homosexuales y futbolistas. Finalmente, y no de manera casual, todos los canales de TV coincidieron en el horario de programación, transmitieron las suaves y tiernas palabras del Cardenal “CopiaryPegar”, quien con candorosa sonrisa llamó al perdón de los que ofenden, condenando la ira y a no confundir la justicia con la venganza, luego dibujó con la mano un garabato en el aire y el noticiero terminó con una última noticia: El Congreso ya había creado una Comisión Investigadora y aprobado la Interpelación.

Ahora millones de televidente podrían ir ya a entregarse a los brazos de Morfeo, sin preocupaciones, y descansar tranquilos. Y para los que no, todavía había más shows de calatas y sus escándalos, para entretenerlos y evitar el raciocinio acerca de lo que había ocurrido durante el día.

Día: Miércoles.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 06 A.M.

Quienes se despiertan muy temprano para alistarse e ir a trabajar, fueron los primeros en enterarse, a través de los noticieros de la TV, de un gran operativo policial ocurrido en horas de la madrugada, en donde se veían patrulleros circulando a toda velocidad con sus luces intermitentes encendidas y sirenas aullando, además de hombres del escuadrón especial de la policía fuertemente armados rompiendo puertas, realizado en diversos lugares de la gran Lima y alrededores, que culminó con la captura del abusador liberado, aunque quedando una pregunta en el aire: ¿Quién había ordenado tal captura? Todo esto captado en imágenes de video que fueron repetidos hasta el cansancio.

Día: Miércoles.

Lugar: Palacio de Gobierno. Lima, Perú.

Hora: 08 A.M.

El Presidente, esta vez sin la compañía de su esposa y ante un grupo de periodistas convocados en el Palacio de Gobierno, anunció de modo enérgico que él, de manera personal, había ordenado la captura del abusador liberado. Añadiendo, con gestos y voz marcial, que ya el día anterior había anunciado que ese abuso era el último que se cometía mientras sea presidente.

La mayoría de los periodistas fruncieron sus cejas, extrañados por las palabras y actitudes del mandatario, y lanzaron una andanada de preguntas: “Señor Presidente, puede explicarnos como ha sido el proceso legal de la detención…”, “¿Lo coordinó con el Ministro de Justicia o el Fiscal de la nación?”, “El Fiscal que actuó en la detención es diferente al del caso inicial, ¿por qué?”, “¿Existe una orden legal que respalde la captura y detención?”. Entonces, el presidente levantó los brazos en señal de silencio, y dijo: “Señores periodistas, los he convocado a esta sala para darles este anuncio, ya lo he hecho, sus preguntas han sido debidamente anotadas, y doy por terminado esta reunión. Dentro de unos minutos tendré una reunión de gabinete, y muy posiblemente al mediodía tendremos otra conferencia de prensa como esta. Gracias” y el presidente se retiró a otro ambiente del palacio ante la protesta de los reporteros que seguían lanzando preguntas y empujando a los del servicio de seguridad. Los periodistas, celulares en mano, informaron a sus centrales, mientras otros hacían los comentarios del caso, simultáneamente a la transmisión directa de la reunión.

Día: Miércoles.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 09 A.M.

“Flash informativo!” anunciaron la mayoría de medios de la Radio y TV, dejando de lado sus programas faranduleros.

“El abusador liberado, capturado esta madrugada, fue detenido por ordenes directa del Presidente de la Republica. Realmente, este es un caso inusual, porque no se sabe si se siguió el debido proceso para tal captura y detención. El presidente ha prometido dar más información al mediodía, ya que en este momento está en una reunión con su gabinete, convocado de emergencia, en donde presumimos se está tratando el tema de la abrupta decisión presidencial.” Decía un reportero desde el patio del Palacio, y a su espalda se veía las inmediaciones del patio del palacio y la Plaza Mayor.

Mientras que en otro canal de TV entrevistaban al abogado del Abusador. “No puede ser!…-dijo a gritos el picapleitos-… Mi defendido ha sido detenido como si fuera un criminal. No han pasado ni siquiera 24 horas de su libertad, dictada por el juez de turno, y ahora está detenido nuevamente e incomunicado. Quiero denunciar que se me ha negado verlo y esto no puede ser en un estado de derecho, en donde todos tenemos que respetar las leyes, sea quien sea!”. Y por “rarísima coincidencia”, a esta noticia le siguieron otras relacionadas la captura y encarcelamiento de un líder de la oposición en Venezuela, en donde se afirmaba que se habían violado sus DDHH.

Los periodistas, luego de la conferencia de prensa, ya no tenían nada que hacer en el palacio y sus inmediaciones, porque los ministros al llegar se habían negado a dar declaraciones, mientras que otros decía desconocer la agenda a tratar. Así, todos se fueron al Congreso con la certeza de que se venía un escándalo de proporciones nunca visto.

Día: Miércoles.

Lugar: Puertas del Congreso. Lima, Perú.

Hora: 10 A.M.

La mayoría de los congresistas estaban en las puertas del Congreso y la antesala, dando declaraciones a los diversos periodistas, quienes no se daban abasto para cubrir tanta locuacidad. Los camarógrafos de todos los canales de TV transmitían las imágenes desde afuera y dentro del Congreso, y en una de ellas mostraba en un primer plano a un grupo de mujeres congresistas, aunque en el fondo, cerca de un árbol, un buen observador podía ver a un perro defecando, como si el  animal supiera en qué lugar estaba. Sí, allí, ante las múltiples cámaras estaban: “Las cinco chicas poderosas”, bien al guante blanco en mano; los cuatro gatos de “La Plata Llega Sola”; los “Come Pollo”, los “Mata Perro”, los “Roba Cable”, los “Lava Pies”, los “Come Oro”, “El Proxeneta Norteño”, los “Nosotros Matamos Menos”, los “La Violación Nunca Embaraza”, los “Papitas Lay”, “El Perro de Chacra”, “La Culpa es de los Caviales!”… y otros más; incluso los que no siendo congresistas se creían con suficiente derecho para estar allí, en el centro de la noticia, como la de ojos chinitos:“Mi Male me Vale Belga…!”, otro, con pinta de auquénido pero con alma gringa:“Mi suegra, sobreviviente del holocausto, compró esa propiedad!”, otro con pinta de gringo y lengua de trapo:“Yo tener pasaporte perruano!”; y otro muy sonriente, que cuando apenas apareció, todos guardaron sus billeteras:“Robo pero hago obras!”, ahora si estaban todos, en el centro del zoológico de la fauna política… con la sola excepción de dos ex presidentes, que les hubiera gustado mucho estar allí, pero no pudieron llegar; uno, porque estaba en la cárcel, sentenciado a 30 años por asesino y ladrón, y el otro, aunque aún caminaba libre por las calles, por estar dando sus declaraciones ante el juez por haber indultado a miles de narcotraficantes y criminales.

Así, los noticieros de los medios, transmitiendo directamente desde el Congreso, estaban en el tope de la sintonía, como esparciendo las declaraciones con ventilador; para regocijo de los directivos de los medios, quienes por su experiencia profesional sabían que a final de cuentas: No iba a pasar nada. Sí, ese era el mensaje subliminal que se enviaba a la población: todo era un escándalo, un alboroto que sin importar la gravedad de este, de todos modos iba a quedar impune, por más comisiones investigadoras que existieran… “Así era el Perú, pues!”

Pero en las calles había sucedido un inusitado fenómeno social. La noticia del acto presidencial, de haber ordenado por iniciativa propia detener a abusador, había caído muy bien en todos o casi todos de aquellos llamados “Gente de a Pie”. De la misma manera como hacía solo tres días la noticia del abuso a una mujer había causado revuelo en toda la población, esta vez la noticia de su captura causó alegría en la gente joven de las universidades, en plazas, mercados, en los servicios de transportes masivos y otros. La gente se sentía inusualmente contenta.

Un video, ya editado, que contenía la captura y la declaración del presidente, había sido colgado en Youtube, y se había vuelto viral. En menos de dos horas, tenía 3 Millones de entradas, incluidos los 2.5 Millones de “me gusta”  y solo 100 “no me gusta”. Los comentarios eran en su gran mayoría muy positivos, aunque aparecían otros con insultos de toda clase, incluidos los de corte racista.

Día: Miércoles.

Lugar: Sala de Prensa del Palacio de Gobierno.

Hora: 12 del Mediodía.

La sala estaba abarrotada de periodista, nacionales y extranjeros, pero aún así seguía llegando más de ellos.

Ya habían pasado quince minutos y el presidente no aparecía. Pasaron otros quince y tampoco llegó. Mientras tanto los periodistas hacían comentarios entre ellos acerca de los últimos sucesos, intercalando sus obligados comentarios profesionales ante las cámaras de sus respectivos canales, para así buscar el ángulo particular de la pregunta y repregunta que debían hacer para buscar las respuestas y la particularidad de la noticia que debían transmitir. Así, cada periodista ya tenía hecha una lista de preguntas, previamente coordinadas con sus respectivos directores de prensa, mucho antes que el presidente hablara. Los periodistas en general poseen dos normas muy rigurosas. Una, es la dictada por su compromiso moral con la ética profesional. La otra, es la que venía de los directores de prensa, delimitando el giro y dirección que debían dar cada periodista con respecto al mensaje presidencial; ambas normas casi nunca eran compatibles, por lo que se imponía la que les daba de comer a él y a su familia, aunque para otros ya la primera era un mito que se había quedado en la escuela de periodismo. Por eso, en cualquiera de los casos, en la mayoría de las mentes de los reporteros rebotaban las semillas que debían germinar: “Abuso de Autoridad”, “Tirano”, “Dictador”, “Chavista”, “Interpelación”, “Golpe de Estado”, “Comunista”,  “Izquierdista”, “Caudillo”…

Los periodistas salieron de la modorra espera al advertir el revuelo que causaba las limosinas en el patio llevando a sus respectivos ministros. Algunos salieron para tratar de entrevistar a algún ministro. Aunque los que se quedaron en la Sala de Conferencias del Palacio se enterarían que el presidente definitivamente no vendría.

Día: Miércoles.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 02 PM.

A esa hora la Cámara del Congreso parecía un gallinero asaltado por un zorro. Todos gritaban o vociferaban sus diversas demandas contra el presidente y otros por defenderlo, mientras caminaban agitadamente de un escaño a otro, empuñando papeles y blandiendo sus brazos, buscando apoyo a su pedido o para amenazar al que se oponía; mientras que otros, mano en alto, pedían la palabra como “cuestión de orden” o porque, señalando con gestos el reloj de su muñeca, reclamaban que ya había llegado el turno que les tocaba hablar. Entonces un secretario entró a la Cámara y se acercó al presidente del Congreso para decirle algo al oído, acto seguido se retiró.

El presidente del Congreso hizo sonar su campanilla para imponer silencio, pero no lo logró hasta la tercera vez.

“Señores congresista… -El presidente del Congreso habló- …sírvanse retornar a sus asientos y guardar silencio porque tengo algo muy importante que anunciarles…!”

“No puede ser… -Gritó el congresistas que había estado hablando- … estoy en el uso de la palabra, y ud. ni nadie va quitarme el derecho de denunciar… bla, bla, bla”, continuó diciendo.

“No señor presidente… -grito otro, sobreponiendo su voz a la del que hablaba- …es mi turno de… bla, bla, bla…” argumentó el otro congresista.

Solo después de diez minutos de campanillazos y exhortos al silencio recién llegó la calma a la sala, pero sería por corto tiempo.

“Señores congresistas, debo anunciarles que el señor presidente se dirigirá al país esta noche a las 8 pm y mañana en la mañana vendrá al Congreso… -y tan pronto terminó de decir la última silaba “…so”, se levantó de su asiento anunciando- …se levanta la sesión. Mañana a las nueve esperemos al señor presidente!”  claro que esta ultima parte lo dijo en medio del barullo que se había originado apenas lo vieron pararse.

“No puede ser, esto es un abuso!” gritó un congresista. “Esta burla a la majestad del Congreso no lo permitiremos!” vociferó otro en tono amenazante, blandiendo un puñado de papeles. “Que soberbia, primero fue el presidente y ahora son Uds. los del oficialismo!” y el bochinche continuó. Al presidente del Congreso lo siguieron los de su bancada oficialista, aunque sin saber el porqué de la interrupción de la sesión congresal. Luego, en una sala privada, se reunieron el presidente del Congreso y sus correligionarios.

“Señores parlamentarios, quiero decirles que solo he cumplido un pedido del señor Presidente, más información no puedo darles porque desconozco los pormenores de tal decisión. Posiblemente me vea con él tan pronto como salga del Congreso, no sé, ya veremos, en todo caso estaremos en contacto.” Explicó el presidente del Congreso, un tanto azareado.

A esa hora el ánimo de la gente común y corriente en las calles de la ciudad de lima y alrededores se había caldeado. Los comentarios de apoyo a la medida presidencial y su discusión de si era legal o ilegal era secundario al hecho de que por “fin se empezaba a hacer justicia en el país”. “Ya era hora que nos dejáramos de tanta corrupción y comisiones investigadoras que nunca llegan a nada, mientras los delincuentes se pasean por las calles” decían unos y los que lo escuchaban asentían en señal de aprobación, mientras otros añadían: “Sí, ese panzón corrupto que ha indultado a narcotraficantes tiene al poder judicial en el bolsillo, y no le hacen nada!” “Igual que el otro, el de la vincha y la chacana, que compra propiedades por millones de dólares y dice que su suegrita le ha prestado el dinero!” “Creo que solo el del Cuy es honesto!” retrucó un señor bien vestido. “No, que va. Ese gringo caga leche es el más ladrón!” “Como va decir eso, señor, más respeto!” le increpó. “El señor tiene razón, el Cuy sin autorización ordenó pagar millones de dólares a la International Petroleoum Company cuando Velazco expropió la Brea y Paríñas, y luego se fugó a los Estados Unidos escondido en la maletera de un auto”. “Pero este presidente prometió mucho, no hace nada y le llaman traidor!” retruco otro. “Pero ahora ha cambiado!” Y los dimes y diretes continuaron en todos los lugares públicos… pero algo había o estaba cambiando, las conversaciones que se habían iniciado por el caso del abuso a una mujer se estaban transformando en un debate político acerca de los problemas del Perú, en todos los lugares y rincones de la gran Lima.

Lo habitual de la gente era comentar la sopa de escándalos políticos y de la farándula, que la radio, prensa y TV presentaba ante sus ojos, sin llegar a nada; solo que esta vez no se sintió tranquila con solo hablar y criticar la situación que venía soportando por años, sino que se sintió impelida a hacer algo. Y ese algo se transformó en una acción espontanea y multitudinaria, al enterarse que el Presidente iba a dar un mensaje a la nación por la Radio y TV esa misma noche, a las 8 pm, entonces se dirigió a la Plaza Mayor, al Palacio de Gobierno.

A la gente no le importó mucho el rumor mañanero de que la esposa del presidente se había ido a Disneyworld, Florida, con sus hijos esa misma madrugada, a pesar de que se preveía el inicio de una crisis. Pero los medios, una vez confirmada la salida de la primera dama por Inmigraciones en el aeropuerto, explotó la noticia con una serie de conjeturas.

A esa hora el alborotado gallinero del Congreso era un desierto. Pero los set de TV, de todos los canales de señal abierta, no se quedaron atrás y ocuparon el lugar que les correspondía como envilecedores de la conciencia pública. Así, esa tarde todas las vedetes, los travestis, los “desclosetizados”, las “muñecas inflables”, las “caramelo-caramelo”,  y figuretis del Congreso y fuera de él, tenía full chamba para acotar con bromas de pésimo gusto, los comentarios “políticos” de los invitados, para así vulgarizar o banalizar el problema. Claro que nadie les ordenaba que jodan o corrompan la verdad o los valores, sino que a ellos les salía sin ningún esfuerzo, de manera natural y espontanea, como lo hacían en el baño. Por eso los directores de los TV canales ordenaban su contratación y participación diaria. Y en medio de esa chacota se soltó como primicia un fragmento de la grabación telefónica interceptada en la madrugada, entre la primera dama y su mejor amiga, la de la tarjeta de crédito, poco antes de que viajara a Miami.

“Así pues hija… -Le contaba la Primera Dama- …hemos tenido una muy fuerte discusión, que creo que ya no tiene solución. Todos estos años he bregado para que mi esposo no se salga de la línea democrática y ahora me viene con esto, a defender a una fulana que ni conocemos, ni nos importa, solo por el hecho de que su marido la castigó, sabe dios por qué. Con que el tipo fuera a la comisaria detenido y de allí a la carceleta judicial, la cosa terminaba, pero el idiota este se indignó y lo mandó a meterlo a la cárcel nuevamente, sin orden judicial ni nada, ¿te das cuenta?, como si fuera Chávez, y de eso ya habíamos quedado bien claro, nada de revolución ni niño muerto. ¿Que se habrá creído el cachaco este, que la oposición se va a quedar sin hacer nada? ¿Y la prensa que jode día y noche? No, no, no. Yo no le aguanto más, así que lo dejo solo para que se las entienda con los medios y la oposición. Yo no puedo hacerme cómplice de este lio y perjudicar mas mi carrera política, ni mi próxima candidatura, suficiente tengo con el escándalo de las agendas. Yo estoy trabajando para el futuro. Eso es lo que él no entiende. Por eso me voy, hija, a Disneyworld con mis hijos, y regresaré cuando todo haya pasado. Chau, te llamo desde allá”.

Los comentarios de los congresistas no se hicieron esperar y todos, de la oposición o no, asociaron la breve interceptación telefónica con la reciente conducta del Presidente. Los más tibios pedían la interpelación; los “cuatro estrellados solitarios” pedían un Juicio Político; los del “Chino con ch”, la dimisión; y por último, los oficialistas tenía la boca como el poto del gato… y no se les encontraba en ningún lugar.

Nunca “todo el mundo” significa todo el mundo. Así que, si no todo el mundo estaba en camino a la Plaza Mayor de Lima, los que se había quedado en casa y habían visto o escuchado las últimas noticias, se levantaron de sus sillas y salieron con rumbo al Palacio Presidencial.

MUJERDesde todos los conos de los suburbios de la ciudad, de los cerros, de los barrios populares y hasta de las zonas residenciales de la clase media, habían comenzaron a movilizarse como pequeños riachuelos para luego confluir y convertirse en un caudaloso rio de gente; entre ellos miles y miles de amas de casa de toda condición social. Si el video del maltrato a la mujer las había indignado, la libertad del abusivo las había enfurecido, pero después, la actitud del Presidente de volver a encarcelar al pegalón, contra viento y marea, las había encorajinado y estaban dispuestas a defenderlo de tanta basura leguyera, parlamentaria y judicial.

Mujeres-protesta-en-PerúLos estudiantes universitarios dejaron las aulas cuando sus celulares comenzaron a inundarse de llamadas de sus compañeras y amigas a reunirse en la Plaza Mayor de Lima… y luego los profesores también; claro, todos ellos tenían una madre, una esposa, una hermana, una hija, una novia o una amiga y sentían que no podían fallarles.

Como comprenderán, todo el mundo pensaban que el país, sino era una mierda estaba por serlo. Todos los presidentes de los últimos 20 años habían sido unos ladrones, corruptos y sinvergüenzas de la peor calaña, conjuntamente con sus pandillas congresales, y aún así, tenían en mente la desfachatez de querer regresar al poder en las próximas elecciones para continuar delinquiendo. Pero este último se había descarrilado, y se había atrevido a romper la ley ante el descaro de un juez de liberar a un delincuente abusivo, y esto había colmado la paciencia de él y de todo el mundo… y todo el mundo iba a apoyarlo.

mujer combativa2Día: Miércoles.

Lugar: Plaza Mayor. Lima, Perú.

Hora: 06 PM.

La Plaza Mayor estaba totalmente llena, y aún así seguían llegando más y más gente por las calles aledañas que desembocaban en la Plaza.  En las avenidas Abancay, Tacna, La Colmena y puentes cercanos al Palacio Presidencial el transito vehicular habían colapsado por estar invadidas por una muchedumbre que avanzaba ordenadamente por pistas y veredas. La policía no se interponía al paso de la gente a pesar de ser una zona rígida para manifestaciones, pero realmente nadie había convocado nada, y solo se limitaba a proteger a los transeúntes y desviar los vehículos a las calles que los lleven lejos de la zona.

Foto Esterilizaciones 2Unas horas antes, los reporteros de las Radios y Canales de TV ya habían notado el extraordinario fenómeno que estaba ocurriendo en las calles. Lo sabían porque lo veían con sus propios ojos, desde sus ventanas o porque llegaban los que estaban en las calles, además de la estrepitosa caída del rating de audiencia de sus programas. Por supuesto que los auspiciadores comerciales no tolerarían que las marcas de sus productos no estén en donde la mayor cantidad de gente los pueda ver, entonces empezó en los medios el alboroto por llegar con sus cámaras y ocupar los mejores lugares de la Plaza Mayor.

mujer combativa3Día: Miércoles.

Lugar: Plaza Mayor. Lima, Perú.

Hora: 08 PM.

El Palacio de Gobierno  estaba totalmente iluminado, lo mismo que la Catedral, los Portales y balcones coloniales que circundaban la Plaza Mayor y el Palacio Municipal.

Las campanas de la Catedral sonaron anunciando la hora: 8 de la noche, y la gente gritó con más ímpetu que como lo había estado haciendo por horas. Gritos en los que predominaban los agudos lanzados por las mujeres que colmaban la Plaza.

DEJAME DECIDIRSí, eran la mayoría y estaban dispuestas a hacer notar su presencia. Muchas habían llegado temprano y de manera organizada, entrelazando sus brazos y ordenadamente, desfilaron por el perímetro de la Plaza. Una veintena de ellas mostraban los pechos descubiertos en donde se podía leer: “Yo Aborté!” o “Déjame decidir”, otro tanto se mostraban de la misma manera solo que llevaban escrito algo diferente: “Soy Feminista!” y detrás una muchedumbre de mujeres jóvenes con carteles, liderada por una muy hermosa mujer que vestía polo rojo, blue jeans y zapatillas, todas ellas gritando, puño en alto: “Crear, Forjar, Poder Popular!”

Foto Esterilizaciones 2Sí, a esa hora los gritos ya eran de consignas políticas en contra de la corrupción, la impunidad criminal, la muerte de campesinos en manos de la represión, por la conservación del ambiente y otros.  Los hombres siendo minoría también portaban cartelones en donde destacaba uno que decía: “Putas al poder, porque sus hijos fracasaron!”

No bien habían terminaron de sonar las campanas de la catedral aparecieron simultáneamente, como si lo hubieran coordinado, el Presidente en el balcón izquierdo del Palacio de Gobierno y el Alcalde de la Ciudad en el balcón municipal. Y una silbatina de repudio se dejó oír en toda la Plaza Mayor. Y ambos, Presidente y Alcalde, se miraron a la distancia; el primero pensando que era dirigido para el “Roba pero hace obra” y el segundo sabiendo que era para él, se retiró inmediatamente dejando solo a su compadre; a fin de cuentas era él quien iba a hablar.

mujer combativa4Tan pronto la silbatina cesó el presidente empezó su discurso: “Compatriotas…” y así siguió. Este no era ni siquiera un orador regular. Especialmente desde el día en que, seis meses luego de haber asumido el poder, se deshizo de los intelectuales de Izquierda que lo habían apoyado y dio un giro a la derecha, dedicándose desde entonces a auto consolarse en ejecutar algunas obras publicas como construir carreteras, puentes, escuelas y hospitales; pero de la Gran Transformación prometida o la rebajada Hoja de Ruta: nada. En realidad su rol en el gobierno había terminado y desde ese día su ministro neoliberal y el empresariado minero aseguraron el control económico del Perú.

Durante su campaña quizás él mismo se contagió del entusiasmo que puso de querer cambiar al Perú, cuando confrontaba a toda la derecha y hablaba de manera fluida y precisa, con pasión y alegría. Pero luego no. Ahora tartamudeaba y hasta tenía lagunas que demostraban que no sabía qué hacer. Peor aún en esta noche en que estaba ante miles de manifestantes no solo sin su única asesora conyugal, sino en contradicción con ella.

Así, su mensaje fue como un Mea Culpa público de lo que quiso hacer y no hizo, pero que sentía que aún estaba dispuesto a hacer. Pero necesitaba apoyo, el indudable apoyo de la gente. En realidad la mente del Presidente estaba obnubilada por la cantidad de gente que se había reunido en la Plaza Mayor cuando ni él, ni su partido, los había convocado; y no podía percibir, o lo minimizaba, que un pequeño sector entre la gente lideraba las principales arengas en contra del gobierno, y creía que esta era una manifestación totalmente de apoyo.

El Presidente repitió hasta el cansancio que no permitiría la injusticia y la violencia contra la mujer, que estaba dispuesto a iniciar el proceso de transformación, pero pedía el apoyo de todas ella. Pedido que era festejado con grandes gritos de aprobación en la Plaza. Y así terminó, auto convencido de que había recuperado el apoyo popular. Entonces, agitando las manos como despedida, desapareció del balcón.

Esa noche el Presidente no pudo dormir. Sabía que tenía que dar la cara y presentarse, a pedido propio, en el Congreso. Él era consciente de la crisis que había originado debido a la orden que dio y tenía que dar explicaciones en el parlamento, que la derecha con sus congresistas, periódicos, radios y TV lo estaban acusando de diversas maneras que se resumían en un antejuicio, lo que traía como consecuencia: la vacancia o destitución presidencial.

Por su mente rondaban varias alternativas: “Pegarme un tiro. Mmm, no”; “Someterme al antejuicio, que es lo mismo que darme un tiro, mmm… tampoco”; y “Dar un golpe militar. Mmm… Ganas no me faltan”.

Entonces llamó a sus edecanes y les dio la orden de llamar al Comando Conjunto, cuyos miembros eran de su promoción; y a sus contactos de izquierda.

Día: Miércoles.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 10 PM.

La radio y TV no ampliaron la información de la manifestación, de la ya transmitida directamente. En cambio propalaron los temores de todas las bancadas políticas de la derecha, quienes coincidían en que el sistema democrático estaba amenazado por propias palabras del Presidente en su discurso y podía interrumpirse, aunque otros solo lo veían como una bravuconada presidencial o de distracción a los problemas que tenía su esposa con la prensa y las comisiones investigadoras. Luego, como si todo siguiera igual, pasaron a sus programas faranduleros de calatas, chismes y traiciones. Pero los directivos de los medios enviaron a sus reporteros con cámaras y micrófonos a “montar guardia” en diversos lugares estratégicos de Lima.

Día: Jueves.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 03 A.M.

tanquesLos reporteros de los principales medios apostados en las inmediaciones de los lugares estratégicos de Lima eran testigos de que movimientos nada extraños, sino previstos para el caso, estaban sucediendo en el Palacio de Gobierno, el Cuartel de la División Blindada “General Rafael Hoyos Rubio”, el Pentagonito, el CAEN y otros. Entonces, los que estaban agazapados frente al Cuartel de la División Blindada dieron el alerta definitivo: el Golpe Militar se había iniciado! La señal era clara al ver que una columna de tanques salía del Cuartel haciendo temblar las calles, y no para dar un paseo o calentar motores.

Pero una hora antes sucedieron cosas no tal evidentes o al alcance de los acuciosos ojos de los reporteros…

Día: Jueves.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 02 A.M.

El Presidente había recuperado la calma. Sabía que la crisis política estaba en curso y que dentro de unas horas ésta iba a estallar en el Congreso. Hasta allí todo había salido tal como se había planeado, pero lo que se venía era de mucha mayor responsabilidad y riesgo. Por eso necesitaba estar calmo, porque el siguiente paso que daría no tenía la opción de dar marcha atrás.

Hacía solo una semana, antes del video del abusador, el Presidente había recibido al embajador norteamericano en el palacio con motivo de su regreso al Perú, para presentarle sus saludos y renovar el compromiso de amistad y ayuda que tenían ambas naciones. Sí, eso era lo oficial y protocolar que los medios se encargaron de anunciar.

Pero lo real era que el propio embajador había solicitado al Presidente una reunión con carácter urgente y de interés en la seguridad nacional del Perú.

Dicha reunión duró escasamente una hora, en donde el secretario del embajador, quien era realmente un agente de la CIA, explicó de manera muy concisa la situación política del Perú, la crisis moral parlamentaria, la crisis de la seguridad ciudadana, la corrupción en todos los niveles de los poderes del Estado, el descontento popular, especialmente en el campesinado afectado por las compañías Mineras, y finalmente lo más importante para ellos, de las señales de recomposición, unidad y ascenso popular de la Izquierda revolucionaria; luego hizo silencio. Entonces fue el turno del embajador de hacerle llegar al presidente el plan norteamericano.

“Señor Presidente… -Empezó a hablar con un buen dominio del español-… De lo ya dicho Ud. comprenderá que los Estados Unidos de Norteamérica no pueden permitir que en las próximas elecciones del 2016, pueda ganar una organización de Izquierda. Nosotros sabemos muy bien del grado de crisis político que tienen los partidos democráticos y de la desesperanza del la gente por todos los candidatos amigos de los Estados Unidos. De tal manera que no vamos a esperar que llegue ese día para actuar… -El tono de voz del embajador se hizo más dura de lo protocolar y agregó-… En América Latina los comunistas han logrado ganar Nicaragua, Ecuador, Venezuela, Brasil, Bolivia, Argentina y tenemos problemas en Honduras y Guatemala, además de Uruguay y Chile… -el embajador hizo una pausa, se tragó el chicle o su pútrida saliva, y añadió-… y si en el Perú ganan los comunistas, como ya pronosticamos que puede ser así, entonces tendremos que intervenir militarmente en los países nombrados, empezando por Venezuela… -Volvió a hacer una pausa y miró directamente a los ojos del Soldado y le dijo-… ¿Se da Ud. cuenta, Señor presidente, del escenario geopolítico que se armaría si el Perú es parte del Eje del Mal? ”. El embajador guardo silencio y, sin esperar respuesta, miró al agente de la CIA como invitándolo a hablar.

“Señor Presidente… -intervino el de la CIA, con actitud más dinámica y optimista-… tenemos un plan ya elaborado y coordinado con algunos de sus generales, que solo funcionará si Ud. como militar nacionalista lo lidera y les cierra el paso al comunismo…” y el agente continuó explicándole el plan que ellos mismos habían ya denominado como: “Virrey”, ante la sumisa atención del Presidente.

Por eso, una semana más tarde, cuando el Presidente vio que se le presentaba la mejor excusa para crear una crisis, lo hizo. Luego puso a buen recaudo a su familia enviándola a Miami y, para pretexto,  filtró anónimamente a los medios una seudo-conversación “privada” de su esposa con una amiga, dando a entender una desavenencia conyugal.

“Generales… -Empezó diciendo el Presidente-… la hora ha llegado, creo que todos Uds. conocen el “Plan Virrey”… -y los militares se miraron unos a otros, serios en un inicio pero luego sonrieron. No en vano eran de la misma promoción de la Escuela Militar y de la Escuela de las Américas (de la CIA) en Panamá, haber ascendido ayudándose unos a otros, además de ser parte de la cadena de corrupción en el interior del ejército; y más aun, de haber firmado un acta de honor, frente al Presidente, cuando asumieron el mando del comando conjunto, para respaldarlo en caso de un Golpe Militar que él comandara. Y continuó diciendo-… y no hay mucho que decir, si no seguir las instrucciones del caso y del procedimiento ensayado desde que fuimos ascendidos a generales para los casos de guerra interna o externa y en el político, como ahora!”

“Señor Presidente… -Uno de los generales se animó a hablar-… el “Plan Virrey” menciona la necesidad de contar con de un respaldo popular al golpe. Entonces, ¿Qué nos puede decir?”

“Sí, general, teniendo en cuenta que solo es necesario para el momento del golpe y nada más, ya hice las coordinaciones. Uds. saben que con los civiles no podemos ser muy claros y menos dar a conocer el Plan Virrey. Así que, enmascarándolo, invité a la  izquierda a apoyarnos, ofreciéndoles nuevas elecciones y una asamblea constituyente, que es lo que ellos quieren, pero que en realidad esta nunca se daría. Pero ellos se negaron y me respondieron con una grosería. Creo que dos veces no cae el gato, no?… -y todos los generales rieron a carcajadas. Y continuó-… Creo que solo nos quedan los amigos naturales que están en el Congreso, al que iré dentro de unas horas y explicaré, en sesión secreta, acerca de la amenaza terrorista de los comunistas, que ya han tomado y controlan las comunidades andinas ubicados en los alrededores de los centros mineros, se han vuelto a infiltrar en las fábricas, universidades y están dejando granadas o explosivos por doquier. Así, buscaremos que se ilegalice a toda la izquierda marxista y aceptaremos solo a los reformistas para así evitar su unidad. Una vez conseguido esto, no serán problema de que intervengan en la política. Acerca del acto de disolver el Congreso, no creo sería absolutamente necesario, ya veremos, pero sí llamaremos a nuevas elecciones con todos los partidos que de verdad defienden la democracia, he dicho!”

Sí, de allí en adelante las palabras estaban demás, y se ordenó la salida de los tanques y el emplazamiento de todos los generales golpistas en sus puestos de combate. El resto quedaba en manos del Presidente y sus órdenes serían seguidas sin dudas ni murmuraciones.

Claro que del dicho al hecho hay mucho trecho.

TropasDía: Jueves.

Lugar: Lima, Perú.

Hora: 05 A.M.

Aquellos que no vivían en las inmediaciones de las zonas estratégicas para un golpe militar, solo se enteraron de su realización a través de la radio y TV. Se veían tanques y camiones porta tropas avanzando por las calles de Lima. Unas se apostaron en el Palacio de Gobierno, otras en el Congreso, otros frente al local de la CGTP, el SUTEP, las universidades de San Marcos y la UNI, los locales del Frente Amplio y demás grupos de Izquierda, y de las plazas públicas. Entonces, súbitamente se oyó una voz que informaba acerca de un mensaje del Presidente, y en la pantallas apareció su rostro anunciando, con voz calmada, que no había nada que temer porque no se interrumpiría la democracia y que los tanques y las tropas están para la seguridad de los transeúntes, anunciando que se presentaría esa mañana en el Congreso. Mensaje que se repitió más allá del cansancio, intercalándolo esporádicamente con las intervenciones de los congresistas que llamaban a mantener la calma y esperar el mensaje del Presidente en el Congreso. Pero de aquellos que discordaban simplemente no eran transmitidas.

Peruvian Army troops guard the main entrance of the Palace of Justice on April 07, 1992 two days after President Alberto Fujimori announced late 05 April the dissolution of the Congress and the suspension of the Constitution.

¿Qué pasó luego? ¿Qué diría el Presidente en el Congreso, respetaría su palabra dada públicamente de no interrumpir la democracia? ¿Cuál sería la actitud que adoptarían los partidos de la derecha en su conjunto? ¿Y Aldito, y el Doble Filo de Miami y el resto de DBA… lo aceptaría?

Pero, principalmente, que haría la Izquierda al ver los tanques en las calles, si ya se había pronunciado mandando a la mierda al traidor. ¿Y la gente común y corriente, qué haría? Lo de la noche anterior pudo haber sido una demostración de total apoyo al Presidente, si no hubiera sido por las mujeres de izquierda que lograron darle el verdadero y único sentido a su movilización. ¿Pero esta vez, ante las armas, se esconderían las mujeres?

poder popular

Como bien pueden suponer esta sería otra historia, muy diferente a la “Crónica de una Mujer Maltratada”, que muy pronto leerán, llamada “El Plan Virrey”, si es que me animo a garabatearla.

No creo que esté demás volver a decir que esta fue una crónica ficticia basada en hechos reales, pero que, lamentablemente como en este caso, la realidad supera muchas veces a la ficción.

Hasta pronto.

Michaelangelo Barnez.


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